Los chakras y las artes marciales

En Diarios de meditación y vida ya os hemos hablado de los chakras. Resulta inevitable que terminemos por comprender que nuestro cuerpo está recorrido por una red de canales de energía indispensables para nuestra supervivencia. es cierto que no podemos verlos y que sabemos relativamente poco acerca de su funcionamiento. Hasta hace no mucho tiempo esta red energética era estudiada desde un punto de vista místico o esotérico, aunque poco a poco la ciencia comienza a interesarse seriamente por entender el sistema energético humano.

Dentro de estas redes de energía los chakras juegan un papel primordial. Son algo así como los centros de recolección de nuestra energía. situados estratégicamente a lo largo de nuestra columna vertebral se asocian a determinados órganos o estados de consciencia, lugares donde se unen la mente y el cuerpo.

Lo que tal vez muchos no sepáis es que los chakras se asocian con los puntos vitales de defensa y ataque de las artes marciales. Esto no debería extrañarnos. Todos los que en mayor o menor medida conozcan o hallan practicado algún arte marcial sabrán que el principal objetivo de estos sistemas de autodefensa no es entablar largos combates, sino reducir al adversario con la mayor brevedad y eficacia posibles. Resulta, por tanto, ineludible conocer los puntos vitales del cuerpo humano que nos permitirán reducir a nuestro agresor.

Veamos con más detalle la estrecha relación entre los siete principales chakras y los puntos vitales de ataque en las artes marciales:

  • Primer chakra (Mulaldhara):ubicado en el perineo, entre el ano y los genitales. el punto de ataque en las artes marciales lo constituyen las gónadas.
  • Segundo chakra (Svadhistana): localizado en la columna vertebral, a la altura de los genitales. El punto de ataque sería el plexo hipogástrico.
  • Tercer chakra (Manipura):situado a la altura del plexo solar. El punto de ataque se corresponde con el propio plexo solar.
  • Cuarto chakra (Anahata): se encuentra a la altura del centro del pecho. El punto de ataque sería el plexo cardiopulmonar.
  • Quinto chakra (Vishuda):situado en el punto de la columna vertebral que coincide con el centro de la garganta. El punto de ataque se encuentra en el cartílago tiroideo.
  • Sexto chakra (Ajna): ubicado en el centro de la cabeza. El punto de ataque sería el nasión, el punto de unión entre el hueso de la nariz y el entrecejo.
  • Séptimo chakra (Sahasrara):situado en la coronilla. Punto de ataque, el bregma. Punto de unión entre el hueso frontal y los parietales.

ChakraDiag
Eso es todo por ahora. Nos vemos en el camino…

Francisco Arellano Suárez

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Bushido: El código del samurai

Diarios de meditación y vida. Bushido. Código del samurai¿Qué imagen tenemos hoy en día de los Samurais y de su código de conducta, el Bushido? A fuerza de resultar repetitivos, creo que es una imagen hasta cierto punto distorsionada, como les ocurre a otras filosofías que nos llegan desde Oriente y que tanto intererés despiertan hoy en día entre los occidentales

Cuando nos referimos a un Samurai inevitablemente pensamos en los jóvenes pilotos japoneses de la Segunda Guerra Mundial, los kamikazes, que se autoinmolaban atacando a la flota estadounidense en el pacífico, en cargas suicidas de soldados imbuidos en el espíritu del bushido. Tal vez la imagen más nítida sea la del militar japonés que ante la vergüenza de la derrota recurría al suicidio ritual, llamado Seppuku o Hara-Kiri.

En definitiva, unos guerreros que mostraban un absoluto desprecio por su propia vida, con un profundo sentido del deber y que no sentían el más mínimo respeto hacia el enemigo sin honor que prefería rendirse antes que morir luchando. No se puede negar el trato inhumano que los japoneses dispensaron a los soldados aliados que se les rendían durante sus campañas por Asia y el Pacífico, por no hablar de las atrocidades cometidas en China o en otros paises del Sudeste asiático

Bushido: Breve aproximación histórica y filosófica

Sin embargo, como ya adelanté al principio del artículo, esta imagen que ha llegado hasta nuestro días no es del todo correcta. Incluso los mismos japoneses de los años 30 y 40, imbuidos de un nacionalismo y militarismo exacerbados, distorsionaron la figura de los Samurais y del Bushido. Para entender el desarrollo de esta casta guerrera y su código de conducta es necesario explicar a grandes rasgos el contexto histórico en el que surgieron y las filosofías que determinaron esa forma de afrontar la vida que tan alejada se encuentra de la cosmovisión occidental.

En líneas generales, desde el S.VIII hasta el S.XVI Japón se vio envuelto en continuas guerras feudales que favorecieron la aparición de las llamadas artes guerreras o artes marciales. Es en este contexto donde surge la figura del Samura o Bushi, guerrero al servicio de un señor feudal, con un férreo código de conducta de tradición oral (Bushido) y que se vio influenciado por distintas filosofías como el Budismo, el Shintoismo, el Confucionismo y el Taoismo.

El Budismo y el Zen aportaron al Samurai  una intensa disciplina física y metal, el desapego por la vida, unos principios morales de actuación así como la práctica de la meditación para mantener su mente clara, superar las inseguridades y conocerse a sí mismos. El Shintoismo les proporcionó patriotismo, lealtad así como una profunda veneración a los ancestros. Del Taoismo obtuvieron la costumbre de buscar en su interior las soluciones a sus dudas así como una visión del universo basada en el Yin y el Yang.

El término Bushido como tal aparece por primera vez durante el periodo histórico denominado Yamato (400-645 D.C), sistema moral y filosófico que termina de conformarse en el periodo Heian. Poco tiempo después comienzan a aparecer los primeros tratados escritos sobre las artes guerreras. Curiosamente no es hasta el periodo Edo (1603-1867) cuando se menciona por primera vez la palabra Bushido aunque ya hemos visto que su práctica tenía siglos de antigüedad. Fue en 1716 cuando un antiguo Samurai, Yamamoto Tsunetomo finalizó Hagakure (oculto bajo las hojas), la más célebre y divulgada de todas las obras sobre el Bushido.

Bushido como filosofía de vida

El Bushido, pese a nacer y conformarse en un contexto histórico en el predominaba la violencia no es sólo una filosofía de guerra. Supone, por parte del Samurai, una aceptación total de la vida y, por consiguiente, de la muerte. Frente a la creencia establecida, los Samurais apreciaban la vida, aunque no se apegaran a ella. Eran conscientes de  que la muerte podía llegar en cualquier momento así que aprendieron a vivir cada instante plenamente y consecuentemente a sus ideas y sistema moral. El Bushido les aportó un código ético que debían llevar a la práctica en su vida diaria y que abarcaba, entre otros aspectos: lealtad, justicia, valor, honor, sentido del deber, bondad, autocontro, sinceridad, cortesía o fidelidad. Como vemos se trata de un conjunto de preceptos éticos y morales que, hoy más que nunca, mantienen toda su vigencia y que podemos aplicar a múltiples ámbitos de nuestra vida diaria.

Terminemos, por tanto,  esta primera aproximación al Bushido con los siete principios que rigen dicho código:

  1. Gi. Honradez y justicia en la acción
  2. Yu. Valor heroico y bravura en la acción
  3. Jin. La compasión o el amor universal
  4. Rei. Cortesía
  5. Melyo. Honor
  6. Makoto. sinceridad absoluta
  7. Chugi. Deber y lealtad

Eso es todo por ahora. Nos vemos en el camino…

Francisco Arellano Suárez

Fuentes consultadas:

YOSHO YAMAMOTO. Hagakure. El código secreto del Samurai. Norberto Tucci (Trad.). 2ª ed. Madrid: Librería Argentina, 2004. 90 p. ISBN: 8489836353