La filosofía del Shiatsu

El yin y el Yan. Diarios de meditación y vida

A lo largo de nuestra vida ponemos en práctica rudimentarias terapias de Shiatsu sin saberlo. Cada vez que presionamos con nuestras manos alguna zona dolorida de nuestro cuerpo buscando un alivio estamos realizando un masaje de Shiatsu. Una terapia o método que puede ayudarnos a conservar la salud, manteniendo nuestro cuerpo en forma, a la vez que mejoramos nuestro equilibrio mental.

La base del Shiatsu la encontramos en la medicina tradicional china, hundiendo sus raíces en el concepto oriental del Tao. El Tao nos habla de la idea de “unicidad”. El universo y los individuos, al estar formados por los mismos elementos, son complementarios, recorren el mismo ciclo vital. Y para el Tao el universo y sus distintas manifestaciones está regulados por dos fuerzas opuestas, el Yin y el Yang, la fuerza negativa y la fuerza positiva, la noche y el día, el frío y el calor, lo femenino y lo masculino. Son, en definitiva, los dos aspectos de una misma energía que es el Ki. Para los orientales el Ki es y está en todas las cosas, es la energía y el combustible de la vida. El Ki circula entre todas las cosas animadas e inanimadas en un ciclo sin fin.

En el Shiatsu encontramos esta idea del Ki. Nuestro cuerpo es considerado como un pequeño microcosmos. El Ki sería la energía encargada de regular nuestros actos y las funciones de nuestro cuerpo. Es una energía invisible aunque podemos constatar sus efectos en función de nuestra forma física. Cuando el Ki no está en armonía aparecen las enfermedades así como los distintos trastornos físicos y psíquicos.

El Shiatsu nos ayuda a equilibrar las energías que recorren nuestro cuerpo, manteniendo la armonía entre ellas. Gracias al Shiatsu logramos reforzar nuestro sistema inmunitario, mejorar nuestro metabolismo y equilibrar el sistema nervioso. Podríamos decir que se trata de una acción preventiva encaminada a mejorar nuestra calidad de vida y vivir un poco más en armonía con todos los elementos que constituyen el universo. Algo que, por cierto, no es una tarea fácil.

Eso es todo por ahora. Nos vemos en el camino…

Francisco Arellano

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El ejercicio físico como hábito de vida

Cómo mejorar el ratio de conversión de tu sitio webEn primer lugar quiero aclararos que no soy entrenador personal ni profesor de educación física aunque desde los 14 años he practicado diversos deportes. Baloncesto, natación, footing, kárate, alguna intento fugaz con las pesas y desde hace aproximadamente dos años Hatha Yoga.

Mi experiencia personal durante estos años, basada principalmente en la prueba y el error, es que solemos adolecer de constancia a la hora de realizar cualquier tipo de actividad física, marcándonos unos objetivos que en la mayoría de las ocasiones son inalcanzables o que se encuentran condicionados por métodos y sistemas de entrenamiento de moda en un momento determinado. ¿Cuantas habremos visto o practicado en los últimos años? Spinning, cardio-boxing, aquagym, pilates, bikram yoga, zumba. Y así un largo etcétera. Muchas de ellas practicadas por el famoso o famosa de turno que nos cantan las alabanzas de uno u otro método de entrenamiento

Esto no es ninguna crítica ni una reflexión “anti” nada. Siempre digo que cada uno tiene que realizar una actividad física que le llene, que le entretenga. Si te gusta andar, hazlo, si lo que te gusta es machacarte con las pesas, perfecto, si te gusta sudar a ritmo de zumba, adelante. Siempre siendo conscientes de las posibilidades de nuestra constitución física.

Pero debemos ser conscientes de las limitaciones que nos encontramos en nuestra vida diaria. Limitaciones económicas, de tiempo, familiares, laborales. No se trata de buscar la típica excusa “es que”. No, se trata de ser realistas. En cualquier libro considerado de “autoayuda” nos dirán que organizando correctamente nuestro día a día, hay tiempo para todo. Cierto, pero esto es la teoría. La práctica nos demuestra lo complicado que resultado llevarlo a cabo.

Del mismo modo nos hemos centrado, lamentablemente esta forma de actuar forma parte de nuestra cultura, en el desarrollo de nuestro cuerpo, olvidándonos de fortalecer nuestra mente. la meditación no es una moda pasajera, ni una técnica esotérica

La idea que os propongo desde Diarios de meditación y vida es conseguir que nuestro entrenamiento se convierta en algo tan natural como comer o dormir. Que se convierta en un hábito, en un verdadero estilo de vida  y que no esté supeditado a ningún objetivo concreto como puede ser bajar los supuestos kilitos que hemos ganado durante las navidades o perder la barriga de cara al verano. Un entrenamiento que podremos realizar en cualquier lugar o circunstancia y que por sí solo puede reportarnos indudables beneficios físicos y mentales. También puede ser el complemento perfecto de cualquier otra actividad física que realicemos.

Un entrenamiento que se sustenta en los siguientes puntos:

  1. Entre 20 y 30 minutos de ejercicios diarios en un circuito que engloba asanas de yoga, flexiones y abdominales. No es necesario que nos agobiemos con el tiempo, o el número de repeticiones a realizar. Comenzaremos conociendo nuestras propias limitaciones e iremos avanzado de forma natural y fluida.
  2. Combinaremos gran variedad de ejercicios para trabajar así el mayor número de grupos musculares y evitar el aburrimiento.
  3. No es necesario utilizar ningún elemento accesorio como pueden ser las pesas, las gomas elásticas, etc. Trabajamos en todo momento con el peso de nuestro cuerpo.
  4. Debe suponer un momento personal de concentración y esfuerzo.
  5. Lo ideal es realizar esta serie de ejercicios a primera hora de la mañana. Este punto es peliagudo, lo sé.
  6. La importancia de una correcta respiración es capital. Es nuestra energía, nuestro combustible.
  7. Lo siento, pero entrenaremos sin música. La motivación la debemos encontrar en nosotros mismos.
  8. Como veremos en próximos artículos, la adecuada nutrición y alimentación (que no dieta) es fundamental.

Eso es todo por ahora. Nos vemos en el camino…

Francisco Arellano

ASANA DEL DÍA: Savasana o postura del cadáver

Shavasana

La postura del cadáver o Savasana (del sánscrito `sava, cadáver) es el asana que habitualmente se realiza al inicio y al final de nuestras sesiones de Yoga. También se realiza para descansar entre posturas que requieren un elevado esfuerzo físico.

Se trata de una postura de relajación, que nos aporta los siguientes beneficios:

  • Eficaz en casos de depresión leve.
  • Controla la pérdida de energía.
  • Reduce el stress, la ansiedad y la irritación calmando nuestro cerebro.
  • Reduce los dolores de cabeza , el insomnio y la fatiga llevándonos a un estado de calma.
  • Reduce la presión sanguínea.

En casos de lesiones de columna o embarazo se recomienda no realizar este asana.

Cómo realizar la postura de Savasana
Canal Youtube de Practicopedia

Shavasana – Yoga Relaxation
Canal Youtube de YogaVidyaEnglish

Más vídeos en nuestro canal de Youtube Diarios de meditación y vida.

Eso es todo por ahora. Nos vemos en el camino…

Carlos Moreno. Instructor de Yoga
Francisco Arellano