La filosofía del Shiatsu

El yin y el Yan. Diarios de meditación y vida

A lo largo de nuestra vida ponemos en práctica rudimentarias terapias de Shiatsu sin saberlo. Cada vez que presionamos con nuestras manos alguna zona dolorida de nuestro cuerpo buscando un alivio estamos realizando un masaje de Shiatsu. Una terapia o método que puede ayudarnos a conservar la salud, manteniendo nuestro cuerpo en forma, a la vez que mejoramos nuestro equilibrio mental.

La base del Shiatsu la encontramos en la medicina tradicional china, hundiendo sus raíces en el concepto oriental del Tao. El Tao nos habla de la idea de “unicidad”. El universo y los individuos, al estar formados por los mismos elementos, son complementarios, recorren el mismo ciclo vital. Y para el Tao el universo y sus distintas manifestaciones está regulados por dos fuerzas opuestas, el Yin y el Yang, la fuerza negativa y la fuerza positiva, la noche y el día, el frío y el calor, lo femenino y lo masculino. Son, en definitiva, los dos aspectos de una misma energía que es el Ki. Para los orientales el Ki es y está en todas las cosas, es la energía y el combustible de la vida. El Ki circula entre todas las cosas animadas e inanimadas en un ciclo sin fin.

En el Shiatsu encontramos esta idea del Ki. Nuestro cuerpo es considerado como un pequeño microcosmos. El Ki sería la energía encargada de regular nuestros actos y las funciones de nuestro cuerpo. Es una energía invisible aunque podemos constatar sus efectos en función de nuestra forma física. Cuando el Ki no está en armonía aparecen las enfermedades así como los distintos trastornos físicos y psíquicos.

El Shiatsu nos ayuda a equilibrar las energías que recorren nuestro cuerpo, manteniendo la armonía entre ellas. Gracias al Shiatsu logramos reforzar nuestro sistema inmunitario, mejorar nuestro metabolismo y equilibrar el sistema nervioso. Podríamos decir que se trata de una acción preventiva encaminada a mejorar nuestra calidad de vida y vivir un poco más en armonía con todos los elementos que constituyen el universo. Algo que, por cierto, no es una tarea fácil.

Eso es todo por ahora. Nos vemos en el camino…

Francisco Arellano

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LA EXPERIENCIA DEL SHIATSU (II)

Foto: Shiatsu Massage. Eurothermen Resort Bad  Schallerbach

“Los Efectos y La Experiencia del Shiatsu: un Estudio Pan Europeo”

Los efectos del Shiatsu a largo plazo

A partir del tercer mes tras el inicio del tratamiento de Shiatsu se observó una reducción en la gravedad de los síntomas. Los pacientes destacaron una disminución en los síntomas relacionados con la tensión y el estrés, los problemas musculares y articulares así como los producidos por las malas posturas.

Entre los beneficios percibidos por los clientes destacan:

  • Mejora general de la salud.
  • Confianza con respecto a su salud.
  • Capacidad de ayudarse a sí mismo.
  • Evolución como persona.
  • Esperanza en que sus problemas se pueden solucionar.
  • Capacidad de sobrellevar las cosas.

Cambios en el estilo de vida

En este sentido, los resultados que se obtuvieron vienen a demostrar nuevamente la importancia del terapeuta de Shiatsu, una importancia que no se circunscribe estrictamente a la sesión propiamente dicha. Los clientes encuestados destacaron las recomendaciones o consejos que recibieron a lo largo del tratamiento por parte de los terapeutas. Indicaciones sobre cómo realizar determinados ejercicios, cómo corregir posturas o consejos sobre alimentación.

Pasados seis meses del inicio del tratamiento de Shiatsu, el 75% de los clientes reconocieron que se habían producido cambios significativos en su estilo de vida como consecuencia de haberlo recibido. Mejoró sensiblemente la calidad de su descanso y relajación a la vez que se incrementó el ejercicio diario.

Un tercio de los participantes en el estudio indicaron que se habían producido cambios generales en su estilo de vida, consiguiendo un mayor bienestar general, mejorando su vida social, una mayor conciencia cuerpo-mente, aumentando considerablemente sus niveles de confianza y determinación

A modo de conclusión…

En líneas generales, los resultados de este estudio, siempre matizables porque cada persona es un mundo, vienen a corroborar los efectos positivos derivados de tratamiento continuado de Shiatsu. No sólo a nivel físico o psicológico sino como punto de partida para un cambio general del estilo de vida y de la forma en que se afrontan los problemas que se nos plantean en nuestro quehacer diario. Es aquí donde la relación entre el terapeuta y el paciente/cliente cobra especial importancia. Ambos deben trabajar juntos. La sesión de Shiatsu no es un camino de una sola vía. Es imprescindible que exista un feedback. El terapeuta aportando consejos y recomendaciones sobre posibles cambios en el estilo de vida del cliente y este siendo más responsable con su propia salud.

“La sesión de Shiatsu no es sólo un medio para combatir el estrés, la tensión o evadirnos de la realidad. Es un camino para ejercitar y fortalecer nuestro cuerpo y nuestra mente”

Eso es todo por ahora amig@s. Nos vemos en el camino…

Francisco Arellano

LA EXPERIENCIA DEL SHIATSU (I)

Diarios de Meditación y Vida: Shiatsu

Son ya 35 los años que el Shiatsu se lleva practicando profesionalmente en Europa, como un eficaz remedio para combatir el estrés y conseguir un, tan ansiado por muchos, estado de relajación, o como terapia complementaria a los tradicionales tratamientos médicos. En ambos casos el Shiatsu se enfrenta, al igual que los otros métodos de la llamada Medicina Alternativa y Complementaria (MAC), a una falta de reconocimiento legal como disciplina independiente. Esto da lugar, aún hoy en día, a una situación de incertidumbre o vacío legal, cuando no de abierta desconfianza, que impiden su progreso y su adecuado uso por el público.

Algo muy distinto a lo que sucede en Japón, donde el Shiatsu fue reconocido oficialmente en 1952 como práctica paramédica, lo que debería darnos ese plus de confianza sobre la seguridad de sus técnicas y los beneficios que proporciona. Con la intención de conseguir esos objetivos y de arrojar algo de luz a la práctica del Shiatsu, la Federación Europea de Shiatsu (FES) encargó en octubre de 2006 a la Escuela de Salud de la Universidad de Leeds la realización de un estudio que permitiera evaluar las percepciones de los clientes sobre los efectos y la experiencia de recibir un tratamiento de Shiatsu, así como descubrir las características de los terapeutas de Shiatsu.

Este trabajo, “Los Efectos y La Experiencia del Shiatsu: un Estudio Pan Europeo” vio la luz en diciembre de 2007. En él participaron terapeutas de tres asociaciones nacionales de Shiatsu (Austria, España y Reino Unido) a los que se les pidió captar a 16 nuevos clientes y que estos completaran una serie de cuestionarios en cuatro momentos concretos:

  • En el momento inicial de la captación, posterior a la sesión de Shiatsu.
  • Entre 4 y 6 días después de la sesión inicial.
  • Tres meses después de la captación inicial.
  • Seis meses después de la captación inicial.

Los terapeutas captaron 948 nuevos clientes, de los que 633 respondieron a los cuatro cuestionarios.

EFECTOS Y EXPERIENCIA DEL SHIATSU

Resulta curioso comprobar cómo muchos de los clientes accedieron al Shiatsu por curiosidad, aunque entre las razones más frecuentes destacaríamos la de mantener o mejorar su salud o la del desarrollo personal.

¿Y qué esperaban conseguir esas personas que comenzaban a recibir sesiones de Shiatsu? Auto mejora, relajación o reducción de estrés, conseguir alivio físico de los síntomas o enfermedades concretas, ayuda o apoyo emocional, aumentar la conciencia de cuerpo-mente y el trabajo energético fueron las respuestas más frecuentes.

Y una de las claves de este estudio, la interacción entre cliente y terapeuta. La sesión de Shiatsu no se circunscribe sólo a una secuencia de presiones y estiramientos. Los clientes percibían al terapeuta como una persona cariñosa y habilidosa, que les escuchaba y les aceptaba, destacando por encima de todo su fiabilidad. 

Efectos inmediatos del Shiatsu

Entre los efectos inmediatos y positivos, los clientes destacaron que: “ocurrieron cambios físicos y emocionales”; “sintieron las energías moverse o cómo soltaron bloqueos”; “se sintieron más calmados o relajados, con más energía, más equilibrados o más capaces de sobrellevar las cosas”. A destacar que en un número abrumador, los clientes no habían vivido una experiencia negativa durante la sesión de Shiatsu, lo que apoya la conclusión de que hay beneficios positivos inmediatos, percibidos poco después de la sesión inicial de Shiatsu.

No os voy aburrir más por ahora. En el siguiente artículo veremos los resultados que el estudio arrojó sobre la efectividad del Shiatsu a más largo plazo.

Eso es todo por ahora. Nos vemos en el camino…

Francisco Arellano