Asanas (II)

Postura de Loto (Padmasana)

Conceptos básicos de las asanas

El Yoga se propone unificar mediante las asanas el movimiento, es decir, la postura, la respiración, la mente y sus relaciones. Para ello debemos aceptarnos a nosotros mismos tal como somos, aceptando nuestro físico y sus condiciones específicas.

La asana juega un papel estabilizador en lo órganos físicos, el sistema nervioso y la mente, con el fin de armonizar los movimientos de la energía interna con la respiración. Para que la energía se mueva con libertad, todas las articulaciones del cuerpo tienen que estar debidamente relajadas y la columna vertebral energetizada en todas sus secciones por medio de posturas y contraposturas.

Las asanas fueron creadas sobre todo para mantener la flexibilidad y la estabilidad de la columna vertebral, que constituye el eje vital del cuerpo, para eliminar los bloqueos que se acumulan en las articulaciones en forma de toxinas y para eliminar así cualquier obstáculo al flujo energético dentro del sistema psicofisiológico.

Todas las asanas deben ejecutarse según un método preciso en el que los movimientos sean mecánicamente correctos, produzcan un desgaste mínimo de energía y esfuerzo, y coincidan con una secuencia respiratoria adecuada. Se debe contar con un intervalo de relajación entre cada asana para permitir que las reacciones naturales tengan lugar.

A medida que haya un mayor avance en la práctica, ciertas asanas se convertirán en verdaderas posturas de meditación en las que la respiración se transforma en un acto completamente sutil y espontáneo.

Hay posturas y cliclos de posturas con los que se consiguen muy distintos efectos: estimulantes, relajantes, vigorizantes, etc. Todos estos son efectos laterales de una correcta práctica de Yoga. Por ejemplo, las posturas de pie proporcionan flexibilidad, elasticidad, equilibrio y vigor; las posiciones de sentado son relajantes; los giros purifican; las posturas supinas son de descanso y las pronas dan energía; las posturas invertidas desarrollan fuerza mental.

Recomendaciones a tener en cuenta a la hora de practicar Yoga.

  1. Observar la condición física y respiratoria: para que la respiración acompañe al cuerpo, el pensamiento debe estar atento a este proceso para hacer consciente la espiración. No es proceso automático, ya que normalmente no somos conscientes de la respiración.
  2. Cada persona necesita diferentes posturas. La práctica debe ser planteada de manera que nos permita ir descubriendo nuestra propia naturaleza física, fuerza, elasticidad y flexibilidad.
  3. Necesitamos posturas para calentar el cuerpo, de las cuales las mejores son las posturas de pie, pues aflojan movimientos en articulaciones (tobillos, rodillas, cuello, etc…)
  4. Prestar atención a los efectos positivos y negativos de las asanas, para centrarnos en los primeros.
  5. Planeación y preparación de la práctica. Es importante que la práctica de Yoga esté planeada de manera inteligente y ordenada. El punto de partida es la condición en que nos encontramos, que se descubre por la observación. Después preparamos el cuerpo calentándolo. También es importante la compensación, que es controlar los efectos negativos de la postura. A esta compensación le llamamos contrapostura.

Destacamos ahora ciertas recomendaciones a la hora de efectuar las asanas:

  1. Respiración: en la práctica de las posturas y en sus enseñanzas, se sugiere que los alumnos sintonicen y logren una buena empatía con la asana y que la respiración responda al grado de dificultad de la postura.
  2. Concentración mental: la asana va acompañada de una concentración mental a través de la observancia de una Ekagrata (punto) sobre la que dicha asana recae.
  3. Tiempo de duración de la asana: las posturas deben durar entre 45 segundos y un minuto, aunque en nuestra práctica diaria oscilarán entre 1.30 ó 3 minutos.
  4. Relajación: Patanjali en el Sutra II-47 recomienda el relajamiento del esfuerzo, lo que significa que la correcta práctica de la asana debe realizarse sin tensión.

Carlos Moreno
Instructor de Yoga

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1Libro1Euro. Iniciativa solidaria que surgió de la polémica

Las cuatro novelas publicadas hasta el momento por el periodista y escritor madrileño Juan Gómez Jurado (Espía de Dios, contrato con Dios, El emblema del traidor, La Leyenda del ladrón) han llegado a ser auténticos best-sellers. Calificado por la Vanguardia como “El Ken Follet español”, sus obras, algunas de ellas en vías de ser adaptadas al cine,  se han traducido a más de 40 idiomas, convirtiendo a Juan Gómez Jurado en uno de los autores españoles con mayor proyección internacional junto a Javier Sierra o Carlos Ruíz Zafón.

Siempre crítico y polémico, a finales de enero de 2011 escribió el artículo “La piratería no existe” . En dicho artículo desmontaba los argumentos que consideraban a España, con relación a las descargas de contenidos, el país más pirata del mundo, negaba que la piratería estuviese afectando significativamente a la indutria del cine y abogaba por buscar modelos de negocio alternativos para la cultura. Las líneas escritas por Gómez Jurado destilaban unas buenas dosis de crítica hacia un sector en el que se percibía el miedo a perder una especie de status adquirido a lo largo de los años. Sus reflexiones fueron inmediatamente contestadas a través de twitter por Alejandro Sanz, uno de los artistas más sensibilizados con el tema de la piratería y los derechos de autor.

Alejandro Sanz retó a Gómez Jurado a distribuir gratuitamente uno de sus libros. Ni corto ni perezoso, y sin comunicárselo a su editorial, comenzó a difundir gratuitamente por internet “El espía de Dios”, su primera obra publicada. La única condición que se puso a los lectores fue que donaran al menos un euro a la ONG Save The Children. La iniciativa tuvo tan buena acogida que en apenas un mes recaudó 40.000 euros.

Así nació la iniciativa solidaria 1Libro 1Euro, a la que, además de Gómez Jurado, se han adherido diversos autores, poniendo a disposición de los lectores sus obras con el único requisito de donar al menos 1 euros a Save The Children. El funcionamiento de la plataforma es muy simple. Realizas el donativo directamente a dicha ONG o desde Paypal. Una vez realizado recibimos en nuestro correo electrónico un usuario y una contraseña con los que identificarnos, pudiendo descargarnos alguno de los 45 libros que actualmente están disponibles.

Podéis seguir la novedades relacionadas con 1Libro 1Euro desde su página de Facebook, en el hastag #1libro1euro o siguiendo la cuenta de twitter @savetchildren.

Eso es todo por ahora. Nos vemos en el camino…

Francisco Arellano
Más cultura y ocio a tu alcance en Avance cultural 

Asanas (I)

Sarvangasana
Historia de la Asana

Según los últimos descubrimientos del Instituto Escandinavo de Estudios Asiáticos, se confirma el Yoga con origen hindú y, por antiguas piezas arqueológicas, le asignan una antigüedad que fluctúa entre los 3.000 y los 5.000 años antes de Cristo. Pero fue en el siglo XVI D.C con el advenimiento del denominado Hatha Yoga, cuando la asna empezó a tomar un papel tan protagonista en el método, pareciendo los llamados manuales de Yoga: La Hatha Yoga Pradipika, la Geranda Sanhita, o Goronda Shalata, donde la asana y el pranayama se plantean casi como elementos independientes del método de los ocho miembros (Asthanga Yoga), planteados como ascesis capaces de alcanzar, por sí mismos, la liberación.

Los tratados serios del Yoga insisten en que el único propósito de la práctica de la asana es el control de los obstáculos de naturaleza, en el sendero espiritual hacia la reintegración

Filosofía que soporta la asana

El Yoga plantea un método psico-físico que atiende al cuerpo y a la mente. Para ello, Patanjali propone el método del Asthanga Yoga (ocho miembros en ocho ramas). Dicha propuesta consta de yamas y niyamas como un primer bloque, conocido con el nombre de ayudas internas.

El segundo bloque es el constituido por las posturas (asanas), el pranayama (control de la respiracion) y la retracción de los órganos de los sentidos (pratyahara). Son conocidos con el nombre de ayudas externas.

El tercer bloque es el formado por disciplinas tales como la concentración (dharana), la meditación (dhiana) y el éxtasis (samadhi). Esta últimas son conocidas con el nombre de samyama (vehículo / ir juntas), y son concebidas para realizar el trabajo con la mente, en su sentido más amplio.

En el método del Yoga, la asana por sí misma no libera, no ilumina ni acarrea el samadhi, ni despierta la kundalini, ni tampoco los chakras. La asana sólo es un medio para que técnicas del samyama puedan propiciar un acercamiento o aproximación al samadhi.

Corrientes posteriores del pensamiento sincrético del hinduismo le atribuyen a la asana el despertar de poderes maravillosos y mágicos, aunados al despertar de fuerzas internas, asociadas al despertar de la conciencia. Se considera que aquel que alcanza  la maestría en la asana conquista los tres mundos (Trishikhi Brahmana Upanishad-S2)

La práctica de posturas

La asana debe ser practicada según la guía de un gurú, que es el representante viviente de una tradición de muchos miles de años, cuya perpetuación se ha realizado por vía de la enseñanza oral.

Es una norma observada por todas las escuelas de Yoga la práctica de la asana siguiendo las indicaciones que compilara Patanjali de estable y confortable. Por estable quiere decir inmóvil.

Otra indicación que debe seguirse es que se deberá procurar la ingesta de pocos alimentos cuando se vaya a practicar, o al menos no haberlo hecho durante las cuatro o cinco horas anteriores a su realización.

El lugar de la práctica deberá estar alejado del ruido, ser luminoso, cálido, evitándo los sitios oscuros y húmedos.

El Hatha Yoga es el Yoga del esfuerzo y las asanas representan lo más próximo al ideal. Dicho esfuerzo es en dos niveles, uno a nivel corpóreo y otro a nivel mental.

Dentro de la práctica del asana existe la obtención de la maestría en la asana, que consiste en permanecer durante tres horas en una postura, lo cual sólo debe hacerse bajo el asesoramiento de un gurú.

Carlos Moreno
Instructor de Yoga